sábado, 14 de junio de 2014

EL APRENDIZAJE EN LOS ANCIANOS
     





Existen en la actualidad demasiados tópicos, sin duda erróneos, sobre el envejecimiento, y uno de estos tópicos es que al alcanzar una cierta edad una persona es “demasiado mayor para aprender”. Esta sentencia carece de total sentido, más aún cuando la persona tiene menos de 60 años, pero ¿Qué ocurre en realidad con las personas mayores de sesenta años?
Sucede que su capacidad de aprendizaje continúa siendo realmente amplia, sobre todo si también se mantienen amplios los factores motivacionales de que cada uno dispone.
Es posible, sin ninguna duda, aprender la misma clase de conocimientos y habilidades a los sesenta y cinco años que a los dieciocho pero necesitamos mayor cantidad de intentos y de más tiempo para el aprendizaje. Hay factores, no obstante, que pueden influir en que se dé una disminución en el rendimiento de la persona mayor, como por ejemplo la disminución de la agudeza sensorial (hipoacusia, déficit de visión), mayor fatigabilidad, etc.; pero ninguno de estos factores están directamente relacionados con la disminución en la capacidad de aprendizaje.
¿Qué es la motivación y por qué es tan importante?: La motivación es el deseo constante de superación. La motivación es intrínseca cuando la persona fija su interés en el hecho de realizar una actividad por el placer y la satisfacción que experimenta mientras aprende, explora o trata de entender algo nuevo.
De hecho, diversos estudios al respecto han demostrado que las personas de edad avanzada son capaces de obtener niveles de conocimiento iguales o mayores que los de las personas más jóvenes si disponen de una alta motivación para ello.
Se ha visto que un factor definitivo y concluyente parece ser el uso de estrategias de aprendizaje son diferentes para las personas mayores, como por ejemplo el hecho de no tener tanto en cuenta la rapidez en la tarea, sino la calidad y el propio disfrute de la misma. Interesarse por aprender cosas nuevas en esta edad es el mejor modo sin duda alguna de luchar contra los sentimientos de soledad y contra el aislamiento; es la forma de demostrarse a uno mismo que aún queda mucho por hacer y que la finalidad de sus actividades ya no están, por suerte, en la obligación de aprobar una asignatura o en la necesidad de sacar unas oposiciones o de obtener un ascenso, sino en el propio “saber por saber”, en el disfrute de “aprender porque disfruto aprendiendo, porque me interesa esta actividad de forma personal”.




Referencia: http://blog.infoelder.com/la-capacidad-de-aprendizaje-en-las-personas-mayores

2 comentarios:

  1. Nunca es tarde para aprender, si uno se lo propone lo puede lograr y sin importar la edad

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  2. En mi opinión, el aprendizaje a medida que avance la edad de la persona puede resultar un poco más difícil ya que no se cuentan las mismas condiciones que cuando uno era niño o joven, pero sin duda es posible este aprendizaje teniendo en cuenta diversos factores los cuales mencionas en el articulo!

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