EL APRENDIZAJE EN LOS ANCIANOS
Existen en la actualidad
demasiados tópicos, sin duda erróneos, sobre el envejecimiento, y uno de estos tópicos es que al alcanzar una cierta
edad una persona es “demasiado mayor para aprender”. Esta sentencia carece de
total sentido, más aún cuando la persona tiene menos de 60 años, pero ¿Qué ocurre en realidad con las personas mayores de sesenta años?
Sucede que su capacidad de
aprendizaje continúa siendo realmente amplia, sobre todo si también se
mantienen amplios los factores motivacionales de que cada uno dispone.
Es posible, sin ninguna
duda, aprender la misma clase de
conocimientos y habilidades a los sesenta y cinco años que a los
dieciocho pero necesitamos mayor cantidad de intentos y de más tiempo para el
aprendizaje. Hay factores, no obstante, que pueden influir en que se dé una
disminución en el rendimiento de la persona mayor, como por ejemplo la disminución
de la agudeza sensorial (hipoacusia, déficit de visión), mayor fatigabilidad, etc.; pero
ninguno de estos factores están directamente relacionados con la disminución en
la capacidad de aprendizaje.
¿Qué es la motivación y por qué es tan importante?: La motivación es el deseo constante de superación. La
motivación es intrínseca cuando la persona fija su interés en el hecho de
realizar una actividad por el placer y la satisfacción que experimenta mientras
aprende, explora o trata de entender algo nuevo.
De hecho, diversos estudios al respecto han demostrado
que las personas de edad avanzada son capaces de obtener niveles de
conocimiento iguales o mayores que los de las personas más jóvenes si disponen
de una alta motivación para ello.
Se ha visto
que un factor definitivo y concluyente parece ser el uso de estrategias de aprendizaje
son diferentes para las personas mayores, como por ejemplo el hecho de no tener
tanto en cuenta la rapidez en la tarea, sino la calidad y el propio disfrute de
la misma. Interesarse por aprender cosas nuevas en esta edad es
el mejor modo sin duda alguna de luchar contra los sentimientos de soledad y
contra el aislamiento; es la forma de demostrarse a uno mismo que aún queda
mucho por hacer y que la finalidad de sus actividades ya no están, por suerte,
en la obligación de aprobar una asignatura o en la necesidad de sacar unas
oposiciones o de obtener un ascenso, sino en el propio “saber por saber”, en el
disfrute de “aprender porque disfruto aprendiendo, porque me interesa esta
actividad de forma personal”.
Referencia: http://blog.infoelder.com/la-capacidad-de-aprendizaje-en-las-personas-mayores

Nunca es tarde para aprender, si uno se lo propone lo puede lograr y sin importar la edad
ResponderEliminarEn mi opinión, el aprendizaje a medida que avance la edad de la persona puede resultar un poco más difícil ya que no se cuentan las mismas condiciones que cuando uno era niño o joven, pero sin duda es posible este aprendizaje teniendo en cuenta diversos factores los cuales mencionas en el articulo!
ResponderEliminar