sábado, 14 de junio de 2014

Autoestima en la vejez



Abud y Bojorquez (1997) consideran a la autoestima  como un concepto, una actitud, un sentimiento, una imagen; como la capacidad para valorar el yo y tratarse con dignidad, amor y realidad, y como ¨ el juicio personal que hace  el individuo acerca de su propio valor¨. Describen asimismo tres componentes importantes relacionados entre sí, el deterioro de uno de los cuales afecta negativamente a los restantes:

Componente cognitivo: Se refiere a ideas, opiniones, creencias, percepción y procesamiento de información; conjunto de autoesquemas  usados para reconocer e interpretar estímulos importantes del ambiente social y experiencias pasadas; incluye al autoconcepto como origen y desarrollo de la autoestima.

Componente afectivo: Valoración de lo que en cada persona es positivo y negativo, e implica una sensación de lo que se considera favorable o desfavorable, agradable o desagradable.

Componente conductual: Tensión, intención y decisión de actuar; manifestación de comportamiento consecuente y coherente.
En diversas investigaciones se ha demostrado que el periodo previo al ingreso del anciano a las instituciones se presenta de forma crítica, durante este tiempo se le presenta un episodio intenso de estrés e incertidumbre debido al miedo y expectativas hacia las condiciones y situaciones del lugar, ocasionando así tensiones internas en el adulto mayor.















Referencia:  http://www.redalyc.org/articulo.oa?id=29290204






1 comentario:

  1. que buen articulo , en serio es bueno reforzar el amor propio a nuestros adultos mayores

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