Ejercicio
en la Tercera Edad
Envejecimiento del cuerpo:
El organismo con el tiempo
sufre una serie de transformaciones que se pueden resumir en dos consecuencias
básicas.
·
Los tejidos pierden un porcentaje significativo de
agua en su composición, convirtiéndose en más rígidos y menos útiles. Los
huesos se vuelven entonces más quebradizos, los tendones se rompen con más
facilidad, los músculos desarrollan menos potencia, las articulaciones se
deforman y pierden capacidad de movilidad, etc.
·
La otra consecuencia es la disminución de la capacidad
homeostática. El concepto de homeostasis se refiere a la capacidad del
organismo de “compensarse” o “mantenerse igual” aunque el medio externo cambie.
¿Debe
una persona mayor practicar deporte?
El dicho “La función
crea el órgano” sigue siendo totalmente válido para los mayores. La disminución
de capacidades y degeneración de tejidos no se detiene pero sí se retarda con
el deporte adecuado y practicado de forma mesurada.
Chequeo previo al inicio de una actividad deportiva
El médico de cabecera
juega un papel fundamental. Es muy importante conocer el estado real de salud,
que varían en cada persona y que dependen de dos factores: las enfermedades que
padece o ha padecido y la práctica previa de algún deporte.
La persona mayor
presenta habitualmente una serie de enfermedades, que muchas veces desconoce
porque no dan síntomas o son aparentemente irrelevantes. Esto es evitable acudiendo regularmente al centro
de salud para tomarse la tensión y, si se eleva, cumpliendo la dieta o
medicación adecuadas prescritas por su médico.
Ejercicios
que se deben evitar
Cuando hay
enfermedades avanzadas de los órganos internos el deporte en general se
contraindica, ya que el riesgo de una descompensación es alto: infarto al miocardio, insuficiencia aguda
respiratoria o renal, embolias o hemorragias cerebrales.
Si la
enfermedad que se padece es articular, habitualmente es una artrosis(desgaste articular) que suele afectar a la cadera y rodilla, y deben evitarse todos los deportes que requieran
recorrer terrenos impactos y movimientos
bruscos, ya que se produce un mayor roce de los cartílagos articulares.
En general no se aconsejan deportes de gran esfuerzo como el fútbol o
tenis por el alto riesgo de
sobrecargas cardíacas, respiratorias y de hemorragia cerebral.
Deportes que
se pueden practicar
El deporte
por excelencia en la tercera edad es
la natación, o en su caso los ejercicios suaves en agua.
Los pulmones aumentan la capacidad de llenado de aire y el corazón se
tonifica.
Recomendaciones
generales para el mayor deportista
En general,
antes y después de practicar cualquier sesión deportiva, se deben realizar
estiramientos musculares para calentar articulaciones y músculos, flexibilizar
los tendones y preparar al corazón y los pulmones para el gasto de energía que
supondrán las contracciones musculares.
Referencias: http://www.netdoctor.es/area-de-salud/tercera-edad/enciclopedia/ejercicio-tercera-edad

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