sábado, 5 de abril de 2014

Ejercicio en la Tercera Edad

Envejecimiento del cuerpo:
El organismo con el tiempo sufre una serie de transformaciones que se pueden resumir en dos consecuencias básicas.
·         Los tejidos pierden un porcentaje significativo de agua en su composición, convirtiéndose en más rígidos y menos útiles. Los huesos se vuelven entonces más quebradizos, los tendones se rompen con más facilidad, los músculos desarrollan menos potencia, las articulaciones se deforman y pierden capacidad de movilidad, etc.
·         La otra consecuencia es la disminución de la capacidad homeostática. El concepto de homeostasis se refiere a la capacidad del organismo de “compensarse” o “mantenerse igual” aunque el medio externo cambie.


¿Debe una persona mayor practicar deporte?
El dicho “La función crea el órgano” sigue siendo totalmente válido para los mayores. La disminución de capacidades y degeneración de tejidos no se detiene pero sí se retarda con el deporte adecuado y practicado de forma mesurada.
Chequeo previo al inicio de una actividad deportiva
El médico de cabecera juega un papel fundamental. Es muy importante conocer el estado real de salud, que varían en cada persona y que dependen de dos factores: las enfermedades que padece o ha padecido y la práctica previa de algún deporte.
La persona mayor presenta habitualmente una serie de enfermedades, que muchas veces desconoce porque no dan síntomas o son aparentemente irrelevantes. Esto  es evitable acudiendo regularmente al centro de salud para tomarse la tensión y, si se eleva, cumpliendo la dieta o medicación adecuadas prescritas por su médico.



Ejercicios que se deben evitar

Cuando hay enfermedades avanzadas de los órganos internos el deporte en general se contraindica, ya que el riesgo de una descompensación es alto: infarto al miocardio, insuficiencia aguda respiratoria o renal, embolias o hemorragias cerebrales.
Si la enfermedad que se padece es articular, habitualmente es una artrosis(desgaste articular) que suele afectar a la cadera y rodilla, y deben evitarse todos los deportes que requieran recorrer terrenos impactos  y movimientos bruscos, ya que se produce un mayor roce de los cartílagos articulares.
En general no se aconsejan deportes de gran esfuerzo como el fútbol o tenis por el alto riesgo de sobrecargas cardíacas, respiratorias y de hemorragia cerebral.



Deportes que se pueden practicar

El deporte por excelencia en la tercera edad es la natación, o en su caso los ejercicios suaves en agua.
Los pulmones aumentan la capacidad de llenado de aire y el corazón se tonifica.


Recomendaciones generales para el mayor deportista

En general, antes y después de practicar cualquier sesión deportiva, se deben realizar estiramientos musculares para calentar articulaciones y músculos, flexibilizar los tendones y preparar al corazón y los pulmones para el gasto de energía que supondrán las contracciones musculares.

 


 Referencias: http://www.netdoctor.es/area-de-salud/tercera-edad/enciclopedia/ejercicio-tercera-edad

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